¿Qué hay de comer?
Carlos se despertó sobresaltado...había tenido una pesadilla; aunque estas ya se habían vuelto mas comunes y menos sorpresivas al darse cuenta de que parecía que dormía flotando. Como ya era un poco tarde, optó por levantarse. No tardó mucho en ponerse activo, ya que quería estar presente, como todos los días, a escuchar las historias del “gran sabio”. Le encantaba escuchar los relatos e historias, que aunque parecían irreales no dejaban de ser maravillosas. El gran sabio era el más viejo de los que habitaban en aquella comunidad y decía haber visto y vivido experiencias que apenas uno podría imaginar. Así que todos los días, por la mañana, se disponía a contar a otros sus grandes experiencias.
Se oyó un ruido. Carlos corrió al lugar de donde provenía, pero en lugar de ver un objeto tirado o cualquier otra cosa, encontró a su amigo David tirado en el piso; parecía que había querido entrar silenciosamente, pero en un descuido, tropezó.
-¿Qué haces aquí?- le preguntó Carlos, algo confuso, al ver a su amigo tirado en una posición extraña.
-pues...venía a ver si podíamos ir juntos con el gran sabio ¿podemos?- dijo David.
-¡claro amigo!- dijo Carlos y empezaron a andar, hasta que llegaron con el gran sabio, quien en ese momento estaba completamente solo.
-¡hola gran sabio! ¿Nos cuenta una historia?le preguntaron al mismo tiempo.
-hoy no, la verdad estoy ya muy cansado-les dijo el gran sabio-pero puedo decirles que hoy anden con cuidado, pues hoy es un día muy peligroso, al que acabo de nombrar como “el día de la muerte”. Hoy, muchos como ustedes son engañados, expulsados de donde viven para morir, la verdad, no sé cual es el destino que sufren, pero sé que deben de tener mucho cuidado si no quieren ser uno de ellos ¿oyeron?-les preguntó el viejo sabio.
-¡claro que sí, gran sabio”- le respondieron, algo confundidos, se despidieron amablemente y se fueron.
Estaban jugando y paseando muy alegres cuando de pronto, algo interrumpió aquella felicidad.
-oyes David, tengo muchísima hambre, vamos a buscar algo de comer ¿no?- dijo David, y empezaron a andar en busca de comida – ¿crees que el gran sabio tenga razón?-preguntó David a Carlos.
.-pues creo que debe tener sus razones, aunque sí me dio algo de miedo-dijo Carlos.
Pasaron minutos, los minutos se convirtieron en horas, ya comenzaban a desesperarse, ¿Acaso lo que les había dicho el gran sabio era el algo así como una maldición? ¿A poco iban a morir de inanición y luego alguien los recogería y con sus cuerpos harían experimentos o los venderían? Estos pensamientos locos empezaron a controlar sus mentes, David estaba pensando en comerse a Carlos cuando algo interrumpió su pensamiento.
-¡mira David! ¡En el cielo!-gritó Carlos.
Miró hacía arriba y se encontró con una suculenta comida que bajaba lentamente desde arriba venía sostenida en algo plateado, pero eso no les importó. Sintieron como un impulso que los llevaba hacía aquel delicioso manjar.
David pensó en algún momento en la advertencia del gran sabio, pero aquello era inaudito y además sentía mucha hambre, así que fue hacía aquel delicioso manjar y empezó a devorarlo, cuando sintió que lo jalaban hacía arriba, volteó a todos lados y vio a su amigo que parecía no percatarse de lo que estaba pasando. De repente no podía respirar, sentía como lo jalaban de aquella comida y los depositaban junto a unos diez más como ellos, y sintió como moría lentamente.
Los pescadores habían tenido un buen día y llevaban consigo más de una docena de pescados que pensaban asarlos y comerlos más tarde, ya que ellos, también tenían hambre.
jueves, 10 de julio de 2008
martes, 29 de enero de 2008
lol
mil años qe no actualizo.
qe ha pasado?
recuento de los daños.
inicio de año precioso
muchisisisimo amor
muchas sorpresas
tantos cambios
nueva gente
actitudes
polaroid
amigos
viajes
tinto
a.
qe ha pasado?
recuento de los daños.
inicio de año precioso
muchisisisimo amor
muchas sorpresas
tantos cambios
nueva gente
actitudes
polaroid
amigos
viajes
tinto
a.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)